Michael Vick es considerado por muchos expertos y aficionados de la NFL (futbol americano) como uno de los jugadores más emocionantes de la NFL por su velocidad, agilidad y fuerza de brazo. No obstante, algunos lo han criticado por sus mediocres estadísticas de pase, así como por su incapacidad para guiar a su equipo a consistentes apariciones en playoffs. En 2007 se declaró culpable de organizar peleas mortales de perros y fue condenado a 23 meses de prisión.
Actualmente se comunica periódicamente por carta con el propietario de la franquicia de Atlanta, Arthur Blank, para comunicarle su situación entre rejas.
El nuevo trabajo del millonario jugador (renovó en 2004 por diez temporadas a cambio de... ¡130 millones de dólares!) es limpiar las sartenes y cacerolas de las cocina a cambio de 12 centavos la hora, aunque Vick utiliza buena parte de su tiempo en jugar al fútbol americano en uno de los equipos de la prisión para no perder su prodigioso brazo.
Los Falcons no pierden de vista las evoluciones de Vick entre rejas, y uno de los directivos visita periódicamente al prision para ver el estados físico y anímico de su gran estrella.
El futuro en la NFL de Michael Vick es algo incierto, ya que en principio saldría de prisión el 20 de julio de 2009, con 29 años.
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