Post erótico-emotivo en donde entran en juego 2 ex estrellas blaugranas
lunes, 20 de octubre de 2008
Sexy halterofilia: Privotes,trivotes,mediocentros destructivos y mierdas varias....
Que es un privote o trivote en el futbol?Y un paralelogramo?Y un protozoo??Desde hace tiempo se viene difundiendo en el futbol la idea super sexy,de que todo equipo debe tener un jugador de halterofilia a modo de pitbull,para ir "recuperando" balones...
Y digo yo...De que vale que los Yaya Toures,Albeldas,Diarrases,Costinhas,Paulos Asunsaos,Cleber Santanas,Luchines y compañia roben balones cuando carecen de criterio para saber jugarlo.Corren más kilómetros que alguien ??(No).Roban mas balones que alguien??(No,porque los que cortan mas balones suelen ser jugadores escorados a la banda).Son guapos??(Tampoco,salvo Makelele cuya herramienta de oro dejo temblando a media calle Velázquez en Madrid).
Y que no me los comparen con Essienes o Mauros Silvases...jugadores que no solo se han encargado de cortar sino tambien de jugar bien el balón....
Corriente asquerosa donde las haya,motivo por el cual muchos entrenadores se siguen amparando en un futbol ramplón y cagón....
Si a jugadores todocampistas.No a mierdas ambulantes.He dicho.
Y digo yo...De que vale que los Yaya Toures,Albeldas,Diarrases,Costinhas,Paulos Asunsaos,Cleber Santanas,Luchines y compañia roben balones cuando carecen de criterio para saber jugarlo.Corren más kilómetros que alguien ??(No).Roban mas balones que alguien??(No,porque los que cortan mas balones suelen ser jugadores escorados a la banda).Son guapos??(Tampoco,salvo Makelele cuya herramienta de oro dejo temblando a media calle Velázquez en Madrid).
Y que no me los comparen con Essienes o Mauros Silvases...jugadores que no solo se han encargado de cortar sino tambien de jugar bien el balón....
Corriente asquerosa donde las haya,motivo por el cual muchos entrenadores se siguen amparando en un futbol ramplón y cagón....
Si a jugadores todocampistas.No a mierdas ambulantes.He dicho.
SexyFutbol: Vergonzoso
Ya sabemos que el abritraje del Calderón no fue del todo acertado, goles legales anulados, la expulsion de Van Nistelrooy quizás muy rigurosa. Pero al fin y al cabo no creo que un arbitraje en un partido en concreto sirva para públicar esta portada y encima denominarla de confidencial.

¿Qué os parece?

¿Qué os parece?
SexyFutbol: Ronaldinho, ¿Balón de Oro?
Yo sigo con lo mío, somos conocedores del nivel de liga italiana y de que allí en estos momentos puede ser más fácil triunfar. Este fin de semana Ronaldinho aunó al Milán para vencer por 3-0 a la Sampdoria (equipo de final de tabla). Sigo pensando que este jugador volverá a deleitarnos con algunas de sus mejores jugadas y que quizás si recupera el físico pudiera estar al nivel del barsa, y ahora con más razón estando en la liga italiana. Os dejo un resumen del partido y algunas de las cosas de las que es capaz de hacer este tío.
Otra de los jugadores que esta a un gran nivel en el Calcio y a tener en cuenta es "El príncipe", o mejor dicho Diego Milito, conocido jugador por tierras mañas. Esta que se sale en con el Génova (cinco goles en seis partidos) próximamente escribiremos un post sobre él. Os dejo un video de sus actuaciones.
Otra de los jugadores que esta a un gran nivel en el Calcio y a tener en cuenta es "El príncipe", o mejor dicho Diego Milito, conocido jugador por tierras mañas. Esta que se sale en con el Génova (cinco goles en seis partidos) próximamente escribiremos un post sobre él. Os dejo un video de sus actuaciones.
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sábado, 18 de octubre de 2008
La prensa y Cesc, Cesc y la prensa
De todos es sabido de lo que es capaz la prensa por traer a un jugador a un equipo en concreto... desde que Cesc abandonó la disciplina del F.C.Barcelona a los 16 años en busca de un equipo en donde fuese valorado de verdad y donde tuviese más que una oportunidad de demostrar lo que valía.

Arsène Wenger lo convenció para ir a Londres y formar parte de un equipo que podría hacer historia junto a Thierry Henry y cía. Nada más lejos de la realidad ya que vio como Chelsea y su ex equipo frustraban sus ansiados deseos de ganar títulos por doquier. La prensa, comenzó a tejer una red de contactos para devolver a Cesc la alegría en forma de elecciones a la Casa Blanca. El golpe maestro que necesitaba Ramón Calderón para dar ¡zas, en toda la boca! a los culés, era afirmar por activa y por pasiva que Fábregas vendría al equipo blanco sí o sí. Verano tras verano se ha demostrado que los intereses de Cesc han estado lejos de la Calle Concha Espina.
Casualidad o no, el Madrid busca (de nuevo) alguien que le dé velocidad y control al juego de mediocampo, y esta semana Cesc decía en la concentración de la Roja que se sentía extraño al ver cómo ése equipo que Wenger puso a sus pies, se ha ido desmembrando poco a poco. Henry, Vieira, Bergkamp (retirado), Ashley Cole, Flamini... han abandonado el barco verano a verano y a sus 21 años ve cómo es de los más veteranos del equipo y que falta experiencia; que con este equipo no se va a ningún sitio.
Por otro lado, cada vez que se rumorea una vuelta del catalán a su club de origen, rápidamente desde la meseta se sacan a relucir declaraciones de Txiki Beguiristáin diciendo que quién se fue a Sevilla, perdió su silla.
Hoy, el Arsenal vencía por 3 a 1 con goles de Nasri, Walcott y Van Persie, al Everton.
Conclusión: La prensa blanca ya no sabe cómo modificar unas declaraciones, sacarlas de contexto y macerarlas para que Cesc Fábregas, aterrice lo antes posible en el Real Madrid y cumplir los deseos de su presidente.
Amigos, Arsène Wenger sabe lo que hace. Si bien es cierto que no gana títulos como debería, es capaz de construir equipos alrededor de uno o dos jugadores clave que sabe vender por una morterada de millones cuando ya no son nadie. Claros ejemplos del trasvase Londres - Barcelona de los últimos años: Overmars, Petit, Henry, Hleb (todavía está por ver su calidad), Van Bronckhorst.
Cesc debería quedarse en Inglaterra unas temporadas más antes de que no cuaje en un equipo español y eche a perder su carrera por culpa de un capricho de la prensa y algún presidente ávido de un fichaje que le permita ganar unas elecciones. Ahora mismo, el juego del Real Madrid no le conviene al 10 de España, y en el F.C.Barcelona no tendría sitio. Este verano, quizás, con la salida de jugadores que atascan el centro del campo; pero eso lo dejo para otro post.

Arsène Wenger lo convenció para ir a Londres y formar parte de un equipo que podría hacer historia junto a Thierry Henry y cía. Nada más lejos de la realidad ya que vio como Chelsea y su ex equipo frustraban sus ansiados deseos de ganar títulos por doquier. La prensa, comenzó a tejer una red de contactos para devolver a Cesc la alegría en forma de elecciones a la Casa Blanca. El golpe maestro que necesitaba Ramón Calderón para dar ¡zas, en toda la boca! a los culés, era afirmar por activa y por pasiva que Fábregas vendría al equipo blanco sí o sí. Verano tras verano se ha demostrado que los intereses de Cesc han estado lejos de la Calle Concha Espina.
Casualidad o no, el Madrid busca (de nuevo) alguien que le dé velocidad y control al juego de mediocampo, y esta semana Cesc decía en la concentración de la Roja que se sentía extraño al ver cómo ése equipo que Wenger puso a sus pies, se ha ido desmembrando poco a poco. Henry, Vieira, Bergkamp (retirado), Ashley Cole, Flamini... han abandonado el barco verano a verano y a sus 21 años ve cómo es de los más veteranos del equipo y que falta experiencia; que con este equipo no se va a ningún sitio.
Por otro lado, cada vez que se rumorea una vuelta del catalán a su club de origen, rápidamente desde la meseta se sacan a relucir declaraciones de Txiki Beguiristáin diciendo que quién se fue a Sevilla, perdió su silla.
Hoy, el Arsenal vencía por 3 a 1 con goles de Nasri, Walcott y Van Persie, al Everton.
Conclusión: La prensa blanca ya no sabe cómo modificar unas declaraciones, sacarlas de contexto y macerarlas para que Cesc Fábregas, aterrice lo antes posible en el Real Madrid y cumplir los deseos de su presidente.
Amigos, Arsène Wenger sabe lo que hace. Si bien es cierto que no gana títulos como debería, es capaz de construir equipos alrededor de uno o dos jugadores clave que sabe vender por una morterada de millones cuando ya no son nadie. Claros ejemplos del trasvase Londres - Barcelona de los últimos años: Overmars, Petit, Henry, Hleb (todavía está por ver su calidad), Van Bronckhorst.
Cesc debería quedarse en Inglaterra unas temporadas más antes de que no cuaje en un equipo español y eche a perder su carrera por culpa de un capricho de la prensa y algún presidente ávido de un fichaje que le permita ganar unas elecciones. Ahora mismo, el juego del Real Madrid no le conviene al 10 de España, y en el F.C.Barcelona no tendría sitio. Este verano, quizás, con la salida de jugadores que atascan el centro del campo; pero eso lo dejo para otro post.
viernes, 17 de octubre de 2008
Juan Laporta:"Que no estamos tan mal..."
"barça unicum et catalanicum dominius Laportae est".
— Cicerón citando a Laporta en su obra De Catalonia barçalonensis.
"que n’aaaaaprenguiiiin...! ¡Que aprendan!"
— Mítica frase donada en nuestros días a la humanidad por Juan Lapuerta.
"el Barça es míííííeeuuuuu... lo queremosssss, sssssííííííííi... mi tesssssssorooooo... el meu tressssssssoooooooooooor...! que n’aprenguiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnn!"
— Dúplice personalidad de Laporta, estudiada recientemente en la Clínica Mental Tolkien de Houston, que demuestra detalladamente sus lejanos antecedentes de hobbit maltratado.
"cunyaaaaaaaaaaaaaaaat!"
— Juan Lapuerta , en sus pesadillas nocturnas, invocando la presencia de su cuñado franquista.
"Al loro!!"
— Juan Lapuerta , de cacería por sudamérica.
Mendicidad y traumática adolescencia
Juan Lapuerta nació en una familia de mendigos de prestigioso linaje catalán afincado en el barrio de Hostafranchs de Barcelona, de donde se rumorea que sacó sus malévolos planes para dominar un club de futbol que es más que un club y menos que una escalera de vecinos (nadie sabe exactamente, ni siquiera en Cataluña, qué significa eso). En todo caso da mucho yuyu y está en búsqueda y captura por antecedentes de criminalidad persuasiva.
De niño, Juan (Joan, como también le llaman, en catalán) trabajó de recogedor de pelotas perdidas que un técnico del Barça lanzaba a la calle durante los entrenamientos del equipo para tener a los jugadores entretenidos, y así fue cómo el pequeño mendigo aprendió que la vida está para arriesgar, para ganar a toda costa, para llegar a dominar el Barça in aeternum, y decidió –ni corto ni perezoso- apoderarse completamente del Barça, despedir al técnico que tan mal le pagaba (tres chicles de fresa la hora) y torturar a los jugadores con sus discursos políticos de los Països Catalans y sus inolvidables “que n’aprenguin!”. Y tuvo éxito, pero le costó muchísimo.
Ascenso al poder
Al leer una obra de un tal Charles Dickens, vio numerosas similitudes entre los personajes y él mismo, y determinó que si ese tal David Copperfield o ese otro chico tan guapo llamado Oliver Twist habían nacido en ambientes miserables y habían alcanzado la cima de la fortuna, él no podía ser menos. Por lo pronto se compró un bote de gomina, una insignia dorada con una americana (que le vendió Pilar Bardem cuando hacía renovación de armario) y un desodorante Axel y se fue al Camp Nou hasta que logró colarse en la tribuna de autoridades sin ser reconocido, alegando que era el secretario de un embajador que había sido invitado al partido Real Mandril-F.C Barcelona y que estaba enfermo, por lo que quería aprovechar la entrada él mismo. Y coló. Coló tanto que hasta se pudo sentar junto al antiguo dictador del club, Núñez y Nafarroa Bai (un hombre de negocios especializado en el ladrillo con luminosis y cemento de fábrica del cuñado). Aquel fue un encuentro sumamente importante en la carrera de John.
Joan estudió todas las tácticas del poder, militó en un grupo de iluminados de la secta Brasilona llamado The Blue Elephant of Barça’s and Northern Ireland (sobre todo porque tenían un pub junto a las instalaciones deportivas donde le dejaban tomarse gratis tres o cuatro white labels al día), se fue a vivir a la Masía y convenció a su cuñado para que la Fundación Francisco Franco patrocinase un anuncio a favor de la independencia de los Països Catalans y la normalización lingüística del catalán (lo que fue considerado casi un milagro digno de San Homer Simpson). Cuando Monthy Núñez y Nafarroa Bai se retiró, nombró como heredero del Imperio a su muy amado hijo y discípulo del ladrillo, el Rey Gaspar, que se había separado de Melchor y Basaltar por discrepancias acerca del número de juguetes que debían repartir cada uno el 6 de enero.
Gaspar Rex
Entre otras muchas cosas, Gaspar (que no tenía ni idea de cómo funcionaba un club como el Brasilona, acostumbrado como estaba a las caravanas del desierto y al trueque de coranes en la mezquita) hundió económicamente al Barça.
Primero lo sumergió matemáticamente en un déficit de 9000000000 trillones de leros, luego hipotecó la Masía, despidió dos veces al mismo entrenador (un tal Fan Gaal, o Van Cabeza de Ladrillo, en holandés), propuso vender las copas de Europa del club (sólo había una, así que no sacaron gran cosa) para fundirlas en lingotes de platino, y acabó por poner de moda la exhibición de pañuelos blancos por parte de los socios y simpatizantes con vistas a hacer propaganda de Cleenex (también tenía firmados importantes contratos con la Marca del Corderito Norit y con Elena, el detergente de la Infanta Elena). Pero como el blanco causaba desmayos si se exhibía tantos minutos en el Campo Nuevo, al final se acabó la promoción al detectarse un importante número de tránsfugas que se pasaban al Real Mandril por efecto secundario de tanta blancura.
Presidente por incidente
Después de unos años de White Labels y Bourbons, Lapuerta vio que llegaba su oportunidad. Vendió estratégicamente sus bulas de San Homer Simpson, contrató a un gángster colombiano para que le fuera a buscar “material” diariamente a Maracaibo, y, finalmente, narcotizó a toda la Junta Directiva.
Al salir del club, un bello día de los Idus de Abril, ejecutó el célebre asesinato del Rey Gaspar (que igualmente ya estaba cansado del futbol y quería dedicarse al negocio de sus hoteles Sáhara para los beduinos del desierto, y de paso volver a ver a Melchor y a Basaltar). Gaspar cayó fulminado ante la victoriosa mirada de Lapuerta. Luego levantaron el cadáver, alegaron ante la policía que se trataba de un suicidio voluntario causado por una resbalada con caca de camello y se procedió a la proclamación en el Senado Blaugrana del nuevo líder del régimen: o sea Lapuerta, que ya tenía comprados (que n’aprenguin!) a todos los senadores (bajo amenaza de exilio al Real Mandril, of course).
Actividades financieras
Lapuerta posee acciones de sí mismo en el Ibex-35, en Wall Street, en 13 Rue del Percebe, en Bhutan, en Bonos del Tesoro, en Créditos Imperiales (se los vendieron los exgalácticos del Real Mandril), en la Masía del Barça y en una fábrica de cuchillos de Albacete muy maja donde él mismo encarga el instrumental (una verdadera obra de arte de acero extralux y madera de cedro barnizada) para sus sicarios y guardaespaldas (pensemos que, en su cargo, es básico eliminar totalmente al contrario sin dejar sospechas, of course). Igualmente posee una intrincada red de espionaje especializada en hoteles de lujo, partidos políticos, elefantes azules y natillas Danone narcotizadas para sus jugadores más devotos.
Su enemigo
Sandro Rossell, un exiliado con mucha voluntad, ha emprendido acciones legales contra todas sus maniobras en la Junta directiva del club ese tan famoso lleno de brasileños que no ahora recuerdo cómo se llama, pero de momento sólo ha conseguido convocar unas elecciones dignas de los Teletubbies (en las que Lapuerta se enfrentó al trío de las eMes o trío MinguellaMedinaMámá) y sobornar a una señora de la limpieza que ejerce de espía en los bajos fondos de la fábrica de cuchillos de Albacete. Por ahora aún aguarda en la sombra para alcanzar el poder y condenar a Laporta al Tártaro o al Inframundo Merengue. Así es de dura la vida de los directivos del Barça (no hablemos ya de la de los mandriles del Real Mandril, que esa ya es de guerra galáctica con rayos ultramerengues añadidos).
Su amante
Lapuerta tiene varias amantes (y amantas). Uno de sus más fieles amantes es Zapatero, con el que ha logrado que el Barça sea declarado capital de los Països Catalans y Andorra anticonstitucionalmente. Otro es Arturo Mas, el padawan de Yoda Pujol que se enfrenta a José Montilla para restaurar el imperio de los Jedi de Convergencia i Unió. Y además están las señoritas de alterne que frecuentan los hoteles del Barça, una esclava camerunesa que le trajo Samuel Ettóó para hacer un trío y dos o tres socios que le han proporcionado la receta del viagra del Barça, que hace poner a cien a todos los socios cada vez que ven un pelo o una molécula de Lapuerta. Con estos contactos mantiene perfectamente unido su club, domina las mentes, une a todos los poseedores de los Anillos Blaugrana de Poder y los ata a las tinieblas para siempre. ¡Atención con el Club! El Braça (¿repetimos?) es más que un club, que no debemos confundir con el otro Club catalán por antonomasia, o sea El Club (léase la Secta, no confundir con la Sexta de los Payasos de la Tele y Fofó-Miliki) de Alberto Olmo y su amante Pepe Rufianes (donde militan las abuelitas catalanas de tarde jugando al cotilleo y a la masturbación de tercera edad).

Joan Laporta ganandose unos dinerillos como stripper.
Personalidad
Dictador perpetuamente vitalicio del Barça (Primus Inter Culés), menea su picaporte con cada gol de su equipo. Seductor de hierro rojo y azul, cerebro en la sombra, Gran Inquisidor de la Masía. Es más peligroso y maquiavélico que Luis Aragonés y el Dr. Maligno fusionados al allioli (achioli, según Florinda Chico). Poder ilimitado, omnipotente y siempre vigilante. Gran Hermano de las Juntas Directivas del Més que un Club (F.C Brasilona). Le costó mucho llegar hasta la cima y ahora no renunciará jamás a abandonar el sillón reservado en el palco con derecho a abanicador etíope.
Algunos historiadores de prestigio (César Vidal, James Morris, Bilbo Bolsón) han apuntado a que Lapuerta sigue el modelo de estrategas tan consumados como Hannibal Lecter, Dan Brown, Benedicto XVI o José Luis Rodríguez Zapatero (que, por cierto, es un forofo seguidor de la secta brasilona, lo que causa graves dolores de cabeza a sus vecinos de Moncloa, que son todos del Real Mandril).
Su ilimitado poder
Es un dios. Es divino. Cuestionar eso te puede suponer el exilio de Cataluña y una amenaza de muerte en forma de pintadas con un ultimátum en tu nombre en la fachada de casa.
Ni siquiera Ronaldinho ha encontrado antídotos a sus poderes utilizando las Natillas Danone. Tampoco sirven ahí las mamás de los jugadores, el Cola-cao, las raquetas de tenis de Rafa Navidad, las motos de Daniel Pedosa o los coches de Fernando Alonso.
En cierto modo es el auténtico Señor de las Natillas Blaugrana de Cataluña en la sombra, más importante aún que José Montilla: sus decisiones y discursos movilizan a miles de millones de fervientes mártires catalanes a comprar pamtumaca, causar terremotos en Río de Janeiro, hacer que los polacos hasta empiecen recitar el himno del club marcando el paso de la sardana, llevar bufandas, camisas, pijamas, cepillos de dientes y condones con la efigie de Ronaldinho, ir a buscar setas venenosas al Montseny, votar a un candidato político a la jefatura de la República Imperial Tripartitària de Cataluña por haber desayunado con él ni que sea una galleta Oreo light, y también tomar las armas para expandir el imperio de los Jedi de los Països Catalans mediante boicoteos selectivos a la marca Kelme (actividad en la que especializó a su nueva criatura, Olegario Prisas) o desfiles marciales en autocar por las calles de Barcelona, capital del Barça.
Vida personal y pasatiempos
Juan Lapuerta mantiene una feliz existencia en el Paraíso Blaugrana. No necesita ni serpientes ni manzanas ni arcas de Noé para disfrutar del bucólico dominio de su eterno imperio. Realiza ceremonias faraónicas de acatamiento a su personalidad semanalmente, según el Nuevo Rito Lapuerteño, para todos los que forman parte del Més que un Club. Las ceremonias consisten en repetir diez veces por minuto las citas sagradas del Gran Libro de San Juan de Lapuerta, considerado herético por la Iglesia de la Cinesiología y la de Maradona.
Tras entrar en trance, los fieles devotos le chupan ritualmente los chupachups que reparte su ayudante oculto (dicen que es un tal Cruyff), caen rendidos ante sus prédicas que anuncian la llegada de una nueva Era de Laporta de los Mil Años y luego salen a realizar dos o tres purgas internas en el club contra todos los enemigos de la fe, los infieles rossellianos (que, por cierto, aparecen como ayudantes del Priorato de Sión en la famosa novela El Código Di Caprio).
Asistir es, evidentemente, obligatorio. Pero también se tiene la opción de servir al Més que un Club comiendo Natillas Danone, dibujando Barçalona Tunes, votando a quien ordene votar Lapuerta, ganando una Copa de Europa o tiroteando una pared con las fotos del Rey Gaspar (anterior jefe del Club), Fan Gal o Sandro Rossell. Destacan también entre sus pasatiempos favoritos las purgas represoras en el seno de su club (que ni noche de los cuchillos largos ni los cristales rotos ni bailando bajo la lluvia, oigan), las amistades con cuñados afiliados a la Fundación Francisco Franco, las partidas de Risk contra Sandro Rossell, desayunar otra vez con los candidatos a la presidencia del régimen catalán, los desfiles de jugadores brasileños y africanos entonando el himno de los Segadors mediante implantes cerebrales acoplados en sector derecho del cráneo al ingresar en el club y –sobre todo- machacando merengues con las botas, las inversiones en calçotadas y butifarradas sazonadas con marihuanas semanales para los fieles, los apoyos al boicoteo del melón de Villaconejos y a Kelme, un poco de nazionalismo catalán con aromas de ratafía y los lanzamientos teledirigidos de cabezas de cerdo y botellas de licor a los tránsfugas que abandonan las fronteras del Barça para pasarse al enemigo blanco. El Barça es su dominio absoluto. El Barça es su sueño. El Barça es el horror, el horror, el horroooorrrr. El Barça es... Él.
Lapuerta y sus maléficas criaturas
Los días que hay partido acostumbra a invitar a sus más selectos invitados al palco general del Camp Nou (New Field, o Campo Nuevo), el epicentro nuclear de su ilimitadísimo poder. También patrocina con sus criaturas blaugranas la campaña Una Nazió, una Selecció (Un Laporta, una Selección) y se entretiene tomando pamtumaca con aceite de oliva de los olivares de la Ciudad Deportiva del Barça con Olegario Prisas o Frank Rikjaaaaard Ricitos Brócoli. Tiene cierta predilección por los negritos bobalicones llamados Samuel Ettóóó, a los que mantiene atados al club con rayos infrarrojos y otro implante antimerengue en el ano (la sodomía está pues, asegurada, y Ettóóó lo disfruta mucho).
Últimamente, Juan Lapuerta se dedica también a apoyar Estatutos anticonstitucionales con pamtumaca y a salir de sus casillas evitando que los alevines de su club no salgan a hacerse la foto en el campo cuando se toca el himno español, que le da bastante asco, todo hay que decirlo.
— Cicerón citando a Laporta en su obra De Catalonia barçalonensis.
"que n’aaaaaprenguiiiin...! ¡Que aprendan!"
— Mítica frase donada en nuestros días a la humanidad por Juan Lapuerta.
"el Barça es míííííeeuuuuu... lo queremosssss, sssssííííííííi... mi tesssssssorooooo... el meu tressssssssoooooooooooor...! que n’aprenguiiiiiiiiiiiiiiinnnnnnnnnn!"
— Dúplice personalidad de Laporta, estudiada recientemente en la Clínica Mental Tolkien de Houston, que demuestra detalladamente sus lejanos antecedentes de hobbit maltratado.
"cunyaaaaaaaaaaaaaaaat!"
— Juan Lapuerta , en sus pesadillas nocturnas, invocando la presencia de su cuñado franquista.
"Al loro!!"
— Juan Lapuerta , de cacería por sudamérica.
Mendicidad y traumática adolescencia
Juan Lapuerta nació en una familia de mendigos de prestigioso linaje catalán afincado en el barrio de Hostafranchs de Barcelona, de donde se rumorea que sacó sus malévolos planes para dominar un club de futbol que es más que un club y menos que una escalera de vecinos (nadie sabe exactamente, ni siquiera en Cataluña, qué significa eso). En todo caso da mucho yuyu y está en búsqueda y captura por antecedentes de criminalidad persuasiva.
De niño, Juan (Joan, como también le llaman, en catalán) trabajó de recogedor de pelotas perdidas que un técnico del Barça lanzaba a la calle durante los entrenamientos del equipo para tener a los jugadores entretenidos, y así fue cómo el pequeño mendigo aprendió que la vida está para arriesgar, para ganar a toda costa, para llegar a dominar el Barça in aeternum, y decidió –ni corto ni perezoso- apoderarse completamente del Barça, despedir al técnico que tan mal le pagaba (tres chicles de fresa la hora) y torturar a los jugadores con sus discursos políticos de los Països Catalans y sus inolvidables “que n’aprenguin!”. Y tuvo éxito, pero le costó muchísimo.
Ascenso al poder
Al leer una obra de un tal Charles Dickens, vio numerosas similitudes entre los personajes y él mismo, y determinó que si ese tal David Copperfield o ese otro chico tan guapo llamado Oliver Twist habían nacido en ambientes miserables y habían alcanzado la cima de la fortuna, él no podía ser menos. Por lo pronto se compró un bote de gomina, una insignia dorada con una americana (que le vendió Pilar Bardem cuando hacía renovación de armario) y un desodorante Axel y se fue al Camp Nou hasta que logró colarse en la tribuna de autoridades sin ser reconocido, alegando que era el secretario de un embajador que había sido invitado al partido Real Mandril-F.C Barcelona y que estaba enfermo, por lo que quería aprovechar la entrada él mismo. Y coló. Coló tanto que hasta se pudo sentar junto al antiguo dictador del club, Núñez y Nafarroa Bai (un hombre de negocios especializado en el ladrillo con luminosis y cemento de fábrica del cuñado). Aquel fue un encuentro sumamente importante en la carrera de John.
Joan estudió todas las tácticas del poder, militó en un grupo de iluminados de la secta Brasilona llamado The Blue Elephant of Barça’s and Northern Ireland (sobre todo porque tenían un pub junto a las instalaciones deportivas donde le dejaban tomarse gratis tres o cuatro white labels al día), se fue a vivir a la Masía y convenció a su cuñado para que la Fundación Francisco Franco patrocinase un anuncio a favor de la independencia de los Països Catalans y la normalización lingüística del catalán (lo que fue considerado casi un milagro digno de San Homer Simpson). Cuando Monthy Núñez y Nafarroa Bai se retiró, nombró como heredero del Imperio a su muy amado hijo y discípulo del ladrillo, el Rey Gaspar, que se había separado de Melchor y Basaltar por discrepancias acerca del número de juguetes que debían repartir cada uno el 6 de enero.
Gaspar Rex
Entre otras muchas cosas, Gaspar (que no tenía ni idea de cómo funcionaba un club como el Brasilona, acostumbrado como estaba a las caravanas del desierto y al trueque de coranes en la mezquita) hundió económicamente al Barça.
Primero lo sumergió matemáticamente en un déficit de 9000000000 trillones de leros, luego hipotecó la Masía, despidió dos veces al mismo entrenador (un tal Fan Gaal, o Van Cabeza de Ladrillo, en holandés), propuso vender las copas de Europa del club (sólo había una, así que no sacaron gran cosa) para fundirlas en lingotes de platino, y acabó por poner de moda la exhibición de pañuelos blancos por parte de los socios y simpatizantes con vistas a hacer propaganda de Cleenex (también tenía firmados importantes contratos con la Marca del Corderito Norit y con Elena, el detergente de la Infanta Elena). Pero como el blanco causaba desmayos si se exhibía tantos minutos en el Campo Nuevo, al final se acabó la promoción al detectarse un importante número de tránsfugas que se pasaban al Real Mandril por efecto secundario de tanta blancura.
Presidente por incidente
Después de unos años de White Labels y Bourbons, Lapuerta vio que llegaba su oportunidad. Vendió estratégicamente sus bulas de San Homer Simpson, contrató a un gángster colombiano para que le fuera a buscar “material” diariamente a Maracaibo, y, finalmente, narcotizó a toda la Junta Directiva.
Al salir del club, un bello día de los Idus de Abril, ejecutó el célebre asesinato del Rey Gaspar (que igualmente ya estaba cansado del futbol y quería dedicarse al negocio de sus hoteles Sáhara para los beduinos del desierto, y de paso volver a ver a Melchor y a Basaltar). Gaspar cayó fulminado ante la victoriosa mirada de Lapuerta. Luego levantaron el cadáver, alegaron ante la policía que se trataba de un suicidio voluntario causado por una resbalada con caca de camello y se procedió a la proclamación en el Senado Blaugrana del nuevo líder del régimen: o sea Lapuerta, que ya tenía comprados (que n’aprenguin!) a todos los senadores (bajo amenaza de exilio al Real Mandril, of course).
Actividades financieras
Lapuerta posee acciones de sí mismo en el Ibex-35, en Wall Street, en 13 Rue del Percebe, en Bhutan, en Bonos del Tesoro, en Créditos Imperiales (se los vendieron los exgalácticos del Real Mandril), en la Masía del Barça y en una fábrica de cuchillos de Albacete muy maja donde él mismo encarga el instrumental (una verdadera obra de arte de acero extralux y madera de cedro barnizada) para sus sicarios y guardaespaldas (pensemos que, en su cargo, es básico eliminar totalmente al contrario sin dejar sospechas, of course). Igualmente posee una intrincada red de espionaje especializada en hoteles de lujo, partidos políticos, elefantes azules y natillas Danone narcotizadas para sus jugadores más devotos.
Su enemigo
Sandro Rossell, un exiliado con mucha voluntad, ha emprendido acciones legales contra todas sus maniobras en la Junta directiva del club ese tan famoso lleno de brasileños que no ahora recuerdo cómo se llama, pero de momento sólo ha conseguido convocar unas elecciones dignas de los Teletubbies (en las que Lapuerta se enfrentó al trío de las eMes o trío MinguellaMedinaMámá) y sobornar a una señora de la limpieza que ejerce de espía en los bajos fondos de la fábrica de cuchillos de Albacete. Por ahora aún aguarda en la sombra para alcanzar el poder y condenar a Laporta al Tártaro o al Inframundo Merengue. Así es de dura la vida de los directivos del Barça (no hablemos ya de la de los mandriles del Real Mandril, que esa ya es de guerra galáctica con rayos ultramerengues añadidos).
Su amante
Lapuerta tiene varias amantes (y amantas). Uno de sus más fieles amantes es Zapatero, con el que ha logrado que el Barça sea declarado capital de los Països Catalans y Andorra anticonstitucionalmente. Otro es Arturo Mas, el padawan de Yoda Pujol que se enfrenta a José Montilla para restaurar el imperio de los Jedi de Convergencia i Unió. Y además están las señoritas de alterne que frecuentan los hoteles del Barça, una esclava camerunesa que le trajo Samuel Ettóó para hacer un trío y dos o tres socios que le han proporcionado la receta del viagra del Barça, que hace poner a cien a todos los socios cada vez que ven un pelo o una molécula de Lapuerta. Con estos contactos mantiene perfectamente unido su club, domina las mentes, une a todos los poseedores de los Anillos Blaugrana de Poder y los ata a las tinieblas para siempre. ¡Atención con el Club! El Braça (¿repetimos?) es más que un club, que no debemos confundir con el otro Club catalán por antonomasia, o sea El Club (léase la Secta, no confundir con la Sexta de los Payasos de la Tele y Fofó-Miliki) de Alberto Olmo y su amante Pepe Rufianes (donde militan las abuelitas catalanas de tarde jugando al cotilleo y a la masturbación de tercera edad).

Joan Laporta ganandose unos dinerillos como stripper.
Personalidad
Dictador perpetuamente vitalicio del Barça (Primus Inter Culés), menea su picaporte con cada gol de su equipo. Seductor de hierro rojo y azul, cerebro en la sombra, Gran Inquisidor de la Masía. Es más peligroso y maquiavélico que Luis Aragonés y el Dr. Maligno fusionados al allioli (achioli, según Florinda Chico). Poder ilimitado, omnipotente y siempre vigilante. Gran Hermano de las Juntas Directivas del Més que un Club (F.C Brasilona). Le costó mucho llegar hasta la cima y ahora no renunciará jamás a abandonar el sillón reservado en el palco con derecho a abanicador etíope.
Algunos historiadores de prestigio (César Vidal, James Morris, Bilbo Bolsón) han apuntado a que Lapuerta sigue el modelo de estrategas tan consumados como Hannibal Lecter, Dan Brown, Benedicto XVI o José Luis Rodríguez Zapatero (que, por cierto, es un forofo seguidor de la secta brasilona, lo que causa graves dolores de cabeza a sus vecinos de Moncloa, que son todos del Real Mandril).
Su ilimitado poder
Es un dios. Es divino. Cuestionar eso te puede suponer el exilio de Cataluña y una amenaza de muerte en forma de pintadas con un ultimátum en tu nombre en la fachada de casa.
Ni siquiera Ronaldinho ha encontrado antídotos a sus poderes utilizando las Natillas Danone. Tampoco sirven ahí las mamás de los jugadores, el Cola-cao, las raquetas de tenis de Rafa Navidad, las motos de Daniel Pedosa o los coches de Fernando Alonso.
En cierto modo es el auténtico Señor de las Natillas Blaugrana de Cataluña en la sombra, más importante aún que José Montilla: sus decisiones y discursos movilizan a miles de millones de fervientes mártires catalanes a comprar pamtumaca, causar terremotos en Río de Janeiro, hacer que los polacos hasta empiecen recitar el himno del club marcando el paso de la sardana, llevar bufandas, camisas, pijamas, cepillos de dientes y condones con la efigie de Ronaldinho, ir a buscar setas venenosas al Montseny, votar a un candidato político a la jefatura de la República Imperial Tripartitària de Cataluña por haber desayunado con él ni que sea una galleta Oreo light, y también tomar las armas para expandir el imperio de los Jedi de los Països Catalans mediante boicoteos selectivos a la marca Kelme (actividad en la que especializó a su nueva criatura, Olegario Prisas) o desfiles marciales en autocar por las calles de Barcelona, capital del Barça.
Vida personal y pasatiempos
Juan Lapuerta mantiene una feliz existencia en el Paraíso Blaugrana. No necesita ni serpientes ni manzanas ni arcas de Noé para disfrutar del bucólico dominio de su eterno imperio. Realiza ceremonias faraónicas de acatamiento a su personalidad semanalmente, según el Nuevo Rito Lapuerteño, para todos los que forman parte del Més que un Club. Las ceremonias consisten en repetir diez veces por minuto las citas sagradas del Gran Libro de San Juan de Lapuerta, considerado herético por la Iglesia de la Cinesiología y la de Maradona.
Tras entrar en trance, los fieles devotos le chupan ritualmente los chupachups que reparte su ayudante oculto (dicen que es un tal Cruyff), caen rendidos ante sus prédicas que anuncian la llegada de una nueva Era de Laporta de los Mil Años y luego salen a realizar dos o tres purgas internas en el club contra todos los enemigos de la fe, los infieles rossellianos (que, por cierto, aparecen como ayudantes del Priorato de Sión en la famosa novela El Código Di Caprio).
Asistir es, evidentemente, obligatorio. Pero también se tiene la opción de servir al Més que un Club comiendo Natillas Danone, dibujando Barçalona Tunes, votando a quien ordene votar Lapuerta, ganando una Copa de Europa o tiroteando una pared con las fotos del Rey Gaspar (anterior jefe del Club), Fan Gal o Sandro Rossell. Destacan también entre sus pasatiempos favoritos las purgas represoras en el seno de su club (que ni noche de los cuchillos largos ni los cristales rotos ni bailando bajo la lluvia, oigan), las amistades con cuñados afiliados a la Fundación Francisco Franco, las partidas de Risk contra Sandro Rossell, desayunar otra vez con los candidatos a la presidencia del régimen catalán, los desfiles de jugadores brasileños y africanos entonando el himno de los Segadors mediante implantes cerebrales acoplados en sector derecho del cráneo al ingresar en el club y –sobre todo- machacando merengues con las botas, las inversiones en calçotadas y butifarradas sazonadas con marihuanas semanales para los fieles, los apoyos al boicoteo del melón de Villaconejos y a Kelme, un poco de nazionalismo catalán con aromas de ratafía y los lanzamientos teledirigidos de cabezas de cerdo y botellas de licor a los tránsfugas que abandonan las fronteras del Barça para pasarse al enemigo blanco. El Barça es su dominio absoluto. El Barça es su sueño. El Barça es el horror, el horror, el horroooorrrr. El Barça es... Él.
Lapuerta y sus maléficas criaturas
Los días que hay partido acostumbra a invitar a sus más selectos invitados al palco general del Camp Nou (New Field, o Campo Nuevo), el epicentro nuclear de su ilimitadísimo poder. También patrocina con sus criaturas blaugranas la campaña Una Nazió, una Selecció (Un Laporta, una Selección) y se entretiene tomando pamtumaca con aceite de oliva de los olivares de la Ciudad Deportiva del Barça con Olegario Prisas o Frank Rikjaaaaard Ricitos Brócoli. Tiene cierta predilección por los negritos bobalicones llamados Samuel Ettóóó, a los que mantiene atados al club con rayos infrarrojos y otro implante antimerengue en el ano (la sodomía está pues, asegurada, y Ettóóó lo disfruta mucho).
Últimamente, Juan Lapuerta se dedica también a apoyar Estatutos anticonstitucionales con pamtumaca y a salir de sus casillas evitando que los alevines de su club no salgan a hacerse la foto en el campo cuando se toca el himno español, que le da bastante asco, todo hay que decirlo.
Ramón Calderón: "Eso es falso"
"Que kaká que nos robben a Sex Fábregas"
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"me eres corto!!! promesas"
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"Para fichar, primero hay que desfichar"
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"Hemos vendido a Robinho por razones de índole humana"
— Ramón Calderón tras cobrar 40 millones de euros por el traspaso de Robinho
Actual presidente del Real Madrid, será recordado por su sincera y fiable campaña electoral 2006 y por tener uno de los porcentajes de fiabilidad más bajos de la historia, superando a cualquier político, agente inmobiliario, e incluso a Iker Jiménez.
Ramón Calderón comenzó como abogado defendiendo al Vaquilla. Antes del juicio le dijo: "Tranquilo chaval, en 24 horas la policia te liberará y estarás en la calle". Se equivocaba en un 50 %. El Vaquilla fue libre a las 24 horas, pero no por méritos de la policía.
Después de intervenir no-decisivamente en el caso Filesa, y dar ánimos a Luis Roldán y Mario Conde, se dedicó a la abogacía "más de calle". Le dijo a la Reina de Inglaterra que por nada del mundo consentiria que el Príncipe Carlos y Lady Di se separaran, y después ya se dedicó al fúmbol.
Algún loco debió avalar a Ramón Calderón. Se ha mantenido en el anonimato todo este tiempo, pero todo hace pensar que fue o el presidente del Colegio de abogados (para que dejara su faena un ratito y dejara de prometer que iba a traer al bufete a Perry Mason) o el Sindicato de Representantes de jugadores brasileños y argentinos menores de 21 años y con muchos videos en el Youtube, que sabian las intenciones de nuestro personaje.
Calderón comenzó fuerte, prometiendo los fichajes de Prosinecki, Ognjenovic y el retorno de Anelka. Como no le hicieron caso, encendió la Pleisteishon de su hijo y miró los 3 mejores jovenes del juego, y si cuanto más lejos estuvieran para que el rumor no llegara, mejor. Se fijó en el apañó Sex Fabregas, el neerlandés Presentedesubjuntivodelverborobar y en el brasileño Kaka, primo de Pipi... Estrada claro.
Además, consiguió un acuerdo para que "el héroe de la Sétima", Don Pecha Michatovich, fuera director deportivo y suministrador oficial de gomina para el vestuario del Real Madrid. Y Pecha se puso manos a la obra... consiguió que el ultra-ofensivo entrenador Rabio Caelpello liderara un proyecto ilusionante, joven, profesional, con gente comprometida, que nunca dejaria tirado a nadie y cuyo comportamiento es ejemplar, como Antonio Cassano.
Ramón Calderón intentó fichar 23450 veces a los 3 jugadores anteriormente citados, obteniendo la misma respuesta en cada una de ellas. Finalmente, se dio por vencido al declarar: "Seguro que pierdo por los votos por correo, creo que se deberian abrir". Obviamente no se abrieron, en un ejemplo claro de democracia, y Calderón fue embestido presidente de su escalera, y 2 horas más tarde, del Real Madrid.
Lo habia logrado. Tras una disputada campaña electoral con hombres de la credibilidad y seriedad de Lorenzo Sanz, Villar-Mir o Baldasano, Ramón Calderón habia sido el vencedor de las elecciones. Se puso manos a la obra. Lo primero fue intenar fichar otras 29189 veces a los Tres Reyes Magos: Paquito Fabregas, la Paca y la Ruperta.
Nuevamente fracasó, y en vez de Sex, vino otro espíritu jovial, de esos que cuando entra en el campo hace encender a la graderia, de esos que, con su bastón y su tarjeta rosa, enciendo al aficionado más apagado: El "Puma" Emerson. En su presentación, Calderón hizo gala de sus conocimientos futbolísticos, bautizando a Emerson como Ernesto (hecho viríco, digo verídico, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia).
Junto a él, vino el Balón de Oro, el hombre que con su pelo rapado, su velocidad, y sus "pinchitos morunos a la napolitana" habia logrado que Italia ganara el campeonato del Mundo, el hombre que habia ganado con la honrada Juventus lo habia ganado todo excepto 230 títulos, el defensa italiano más guapo tras Materazzi, llegaba Fabio Cannavaro.
Fabio, que en su etapa del Parma visitaba mucho los restaurantes vascos de esa ciudad para ingerir "pinchitos", habia colaborado también en la victoria totalmente limpia de la Juventus en dos Escudetos (que no es una marca de palillos) consecutivos.
Tras ellos, habia que dar un golpe definitivo. El Maestro Van Mutenroy llegaba para marcar todo lo que cogiera y estuviera a puerta vacía o a un centímetro de la porteria. Van the Man, como se conoce al sujeto, es un experto rematador de cabeza, recoge muy bien los balones de la red cuando marca y una vez montó un mueble del Ikea.
Con él llegó Mahammadou Diarra (que creo que se pronuncia Raffaela Diarrá), otro de los centrocampistas finos, técnicos, que hacen disfrutar al público con sus pases largos, sus elegantes controles etc. El Real Madrid ya tenia equipo para afrontar la liga. ¿Pero era suficiente?
Sin embargo, lo más destacado de nuestro Món no han sido sus 220 promesas incumplidas. En un partido de Champions League, con las cámaras de Patera 3 Televisor delante, Ramón Calderón coincidió con un personaje serio, apenas corrompido: Becali. En señal de amor, Becali le intentó colar un central lesionado durante toda la comida. Calderón preguntó si ese central se llamaba Arjen, Francesc o Ricardo, o en su defecto si se le podia cambiar el nombre.
Al contestar que no Becali, Calderón pasó, sin embargo, en un estado completamente sobrio, hicieron ver que se cortaban las venas y que hacían un juramento de hermanos de sangre que quedará para la historia. Sólo Gaspart con su baño en el Tamésis habia superado esto. Sus constantes chistes ("Jugamos mejor que el Barcelona") y predicciones ("El Real Madrid quedará campeón de liga") le han valido una nominación a los Oscars por mejor film de ciencia ficción.
Además de su buen hacer futbolístico Calderón ha destacado por su profundo dominio de la lengua española. Es un tío que ve un micrófono y se crece. Empiezan a rebotarle en la cabeza una serie de ideas que tarde o temprano acaban saliendo por su boca.
Sus primeros momentos de gloria comenzaron con sus 220 promesas y sus 23478 intentos de fichar a los tres mosqueteros. Prometio que los tenía fichados (y aún lo sigue prometiendo) pero todos sabemos que esos jugadores ni han venido ni vendrán porque realmente no existen y sólo forman parte de los juegos de guerra donde la amenaza de los Florents no paran de torpedearlos.
Ramón Calderón es un tío culto que quedó demostrado en los momentos de las presentaciones de los nuevos fichajes mostrando su dominio de todos los lenguajes habidos y por haber diciendo frases tales como: "Welcom jir", "Guten tark", "Bule bucuse ave mua", "Yoga bonito" y "Sos un pelotudo".
Sus últimos comentarios en un excursión con unos chavales mientras cantaba "vamos a contar mentiras, tralará" han sido malinterpretados por la prensa porque el nunca quiso decir que el Madrid es un cachondeo, que Guti es un paquete y Raul también -pero menos, que un chico que podría ser su hijo gana más que él (9 mil millones de leuros) y encima no corre nada y está todo el día parado mientras que el otro pobre que hace menos, cobra menos, pero no paga en bares ni restaurantes y encima luego por las noches vienen tocados y salen mucho en la tele y no aplauden ni nada y son unos inkultos y.. y.. y.. jo!
Calderón ha sido recientemente investigado por la CIA y Al Qaeda en un intento más de demostrar su presunta vinculación con la familia de vampiros de Vlad Tepes el Empalador, basándose en el sospechoso parecido que existe entre Ramón y el abuelo de la familia Munster. Otras fuentes muy fiables apuntan a que las recientes visitas del presidente del Madrid a Rumanía para montar unas granjas de cerdos en las fincas desiertas que dejó Ceaucescu, no son precisamente casualidad. Parece ser que los vampiros transilvanos han desarrollado una especial propensión a la sangre de cerdo engordado con pienso de Valaquia, aunque otros informes han llegado a apuntar que Ramón prefiere reunirse con su antepasado en la isla del monasterio de Snagov (ya saben, donde está el cuerpo -no la cabeza- de Vlad Tepes).
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